MONCAYO

Nature

para desconectar

Lejos del ritmo de la ciudad, un refugio donde la naturaleza, el descanso y los momentos en familia encuentran su lugar.

En el Moncayo, Victor Torreblanca, interiorista Rey, dio forma al salón y los tres dormitorios de una segunda residencia pensada para desconectar y disfrutar sin prisas.

Moncayo · Proyecto de Interiorismo Rey

El salón

La estancia exterior

Un hogar que nace  del entorno

La cliente buscaba un refugio lejos de la ciudad, en plena naturaleza.

Las maderas naturales, los acabados rústicos y los tonos neutros fueron un punto de partido para crear un hogar con armonía con el paisaje del Moncayo.

Pero hubo una pieza que llegó al proyecto antes que todas las demás

El salón

Antes

Después

La estancia exterior

Antes

Después

Una pieza que ya tenía su lugar.

Durante uno de los talleres de Rey, la clienta descubrió una mesa de la que se enamoró.

Tiempo después, aquella misma pieza encontró su lugar en el salón. Verla allí, tomando parte de su nuevo hogar, fue un momento especialmente importante.

Hay muebles que, antes de llegar a casa, ya forman parte de su historia.

Al calor de la chimenea

La chimenea es la protagonista del salón. Frente a ella, un gran sofá invita a reunirse en familia y disfrutar de las tardes de invierno.

Las mesas de centro, con formas que recuerdan a las setas del Moncayo, llevan un pequeño guiño a la naturaleza hasta el interior

Al calor de la chimenea

Siempre hay tiempo para una sobremesa más

Un comedor interior y otro en el porche permiten disfrutar de largas comidas y cenas con familiares y amigos.

En la entrada, un aparador de gran capacidad combina la función de recibidor con el almacenaje necesario. para las largas estancias.

Cuando fuera se hace de noche

Las tardes de invierno en el Moncayo invitan a quedarse dentro.

Por eso, diferentes puntos de luz en el techo y lámparas auxiliares crean una atmósfera cálida para seguir disfrutando del salón cuando anochece.

Los dormitorios

Un lugar para cada uno

Los tres dormitorios debían estar preparados para largas estancias y para recibir a toda la familia.

Se diseñaron armarios con gran capacidad de almacenaje y acabados acordes con el resto de la vivienda.

Los cabeceros y las mesillas blancas aportan serenidad, mientras el papel decorativo da personalidad a cada habitación.

El resultado

Un hogar al que siempre volver.

Un sofá frente al fuego. Una mesa alrededor de la que reunirse. Dormitorios preparados para cuando llega toda la familia.

Cada elección a una misma idea, desconectar de la ciudad para volver a conectar con lo que importa.

Porque hay lugares a los que siempre apetece regresar.